RECREO: DEL ESTADO AL MERCADO, DEL GOBIERNO A LA SOCIEDAD

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Por: Luis Medina Lizalde

La semana pasada se publicaron dos noticias de relevancia para el periodismo mexicano: una da cuenta de un proyecto empresarial que apuesta a la conquista del mercado publicitario mediante la contratación de periodistas relevantes y creíbles como Carmen Aristégui, Julio Hernández, Vicente Serrano, Álvaro Delgado y Alejandro Varela Páez principalmente.


Se trata de personalidades cuyo prestigio se forjó en circunstancias caracterizadas por la hipocresía del régimen que siempre cubrió con falsos halagos al oficio mientras hacía uso de recursos públicos para someter.

La otra nota que sacude el ambiente es la sentencia dictada contra el académico Sergio Aguayo condenándolo a pagar 10 Millones de pesos a Humberto Moreira por daño moral; la sentencia no es definitiva dado que es atacable por la vía del amparo.


Como consecuencia de la transición en el uso del espectro radioeléctrico que al migrar de lo analógico a lo digital permitió la multiplicación de frecuencias, las concesiones para operar radiodifusoras y canales de televisión abierta se multiplican, pero lo hacen en un momento de agotamiento de modelo de comunicación que fue sostén del viejo régimen, dónde la cultura empresarial no floreció debido al predominio del financiamiento procedente del estado que le quitó importancia al crecimiento de audiencias y público lector y en consecuencia, al padrón de anunciantes privados.

 
El cambio de régimen implica inevitablemente el cambio de modelo comunicacional.


En 6 meses se vivirá un cambio de gran trascendencia política, económica y social cuando podrán recibir gratuitamente el acceso a Internet millones de mexicanos hasta ahora sin acceso. Entre los múltiples efectos de esa operación en curso figura la eliminación de la dependencia de esos núcleos sociales de la televisión y radio, pues el acceso a la información que circula por las redes acentuará la pérdida de públicos cautivos, como Televisa lo ejemplifica con sus adversas cuentas.

VOCEROS IGNORADOS

Las mutaciones en curso trastocan el orden político de las regiones, estados como Zacatecas inmerso en el modelo de comunicación que ya caducó, la ausencia de creatividad empresarial para intentar pasar de la dependencia de los convenios de publicidad hacia la realidad de menos estado y más mercado desde el punto de vista financiero que significa transitar a la realidad de menos gobierno y más sociedad en sus contenidos.


El proyecto NTR nació bajo buenos augurios por el esquema multi-media que se propuso pero recientemente hizo un recorte de personal que reduce drásticamente la expectativa original.


De las radiodifusoras de reciente creación la expectativa se centra en la de reciente aparición perteneciente a la empresa que publica el diario Imagen de Zacatecas y que arranca fuerte con un programa matutino de noticias.


Conquistar y mantener audiencias implica descifrar a los destinatarios de la comunicación, la mentalidad es dinámica, en política lo que antes convencía ya dejó de hacerlo, así son los cambios, el triunfo aplastante de AMLO significó el fin del modelo comunicacional del régimen derrotado, cuando eso sucede, con el régimen caen sus voceros no por disposición del nuevo gobierno sino porque el gran público se aleja de los voceros de lo que rechazó en las urnas por eso salen Loret de Mola y Sergio Sarmiento, sin credibilidad no hay audiencia, sin audiencia no hay negocio.


ENTRE EL MORIR Y EL NACER


No hay conciencia gremial en los practicantes del oficio. Sergio Aguayo, no obstante su prestigio profesional, vive el drama de una justicia cuestionable como si lo suyo fuera estrictamente personal, la ausencia de solidaridad elemental entre periodistas es fruto amargo del modelo comunicacional que destinaba las grandes tajadas presupuestales a dueños, directivos y “estrellas” del periodismo y los chayotes al menudeo para el resto, la competencia no fue para tener más público y anunciantes, la competencia se dio por el convenio y el chayote, con ese trasfondo no germina espíritu de cuerpo y la precariedad laboral se vuelve inevitable.

 
El modelo de comunicación del viejo régimen entró en agonía, el nuevo está en etapa de gestación y es ocasión para que los derechos de los periodistas se consagren.


Nos encontramos el viernes  en Recreo
@luismedinalizalde luismedinalizalde@gmail.com