Lamenta “Cepillo” incomunicación con López Bazán

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A más de un mes de que Arturo López Bazán haya asumido la titularidad de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), el alcalde de Loreto, José Luis Figueroa Rangel reprochó que no tenga ni su número de teléfono para saber cuál es la estrategia a establecer en pro de la ciudadanía.

Califico la no disposición del funcionario como lamentable y absurdo.

“Ni su número de celular nos quiere compartir… yo ya me manifesté en la Secretaría General de Gobierno y con Osvaldo Cerrillo Garza, secretario técnico estatal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno Federal para que me pasen el número”, dijo.

Recriminó el que a estás alturas no se sepa cuál es la estrategia de la SSP.

“Me mantengo aislado en la comunicación con Bazán, porque no la tengo”, declaró.

Urgió a que se le dé seguimiento a la dinámica de trabajo que se tenía con el ex responsable de la SSP, Ismael Camberos Hernández, con quién sí había una estrecha comunicación y movilización policíaca cuando se requería.

El presidente municipal insistió en que es necesario saber cuáles son las metas que se tienen como encomienda.

 

Policías municipales sin presiones

Luego de que elementos de distintas direcciones de seguridad pública municipal optarán por renunciar o fueran asesinados por amenazas del crimen organizado, el alcalde de Loreto dijo que su corporación no puede sentirse a disgusto o presionada.

Aseguró que a los 35 elementos se les ha cumplido con la mejora del salario, entregado uniformes nuevos y tienen seguro de vida.

Por una depuración que se hizo, la meta es tener un total de 45 policías.

“Estoy en un diálogo con el director de la corporación por cualquier circunstancia”, dijo.

De momento no se tiene presencia de la Guardia Nacional, ya que el cuerpo de seguridad está atendido un conflicto por agua en Chihuahua.

En el caso de los policías estatales a los que entonces más de una ocasión se acusado de extorsionar a la población, Figueroa Rangel refirió que se va reconstruyendo la confianza entre los habitantes, por lo que de haber una mala actuación son los primeros acusados.